Mundo de ficçãoIniciar sessãoSentía una cierta conexión con Lia desde la primera vez que la conocí. Y tenía la esperanza que, de alguna forma, ella lo aceptaría. Aunque no tenía certeza alguna. Y el padre de Jan era su alfa, algo que no debía olvidar. Las leyes entre lobos son diferentes a las de los humanos. Lia podía ser extraña, vivir a su propio ritmo parcialmente a su aire, autónoma. Pero formaba parte de una manada. Le debía una lealtad inquebrantable a su alfa. No le ocultaría un secreto, uno de tal magnitud, a su alfa.
—¿Estás segura de eso? —me cuestionó y un brillo divertido asomó a sus ojos. La miré, alzando una ceja, como si desconfiara un poco de ella. Lia es de las que pregunta cosas para hacerte pensar, más que para obtener algún tipo de información. Ella va a su bola.
—Sí —afirmé. A estas alturas, los resul







