Mundo de ficçãoIniciar sessãoValentín me acompañó a la facultad por la mañana, aunque no bajó del coche. El sol brillaba en lo alto, iluminando casi de forma perturbadora todo lo que nos rodeaba. Me senté entre Diana y Carla, intentando centrarme en las clases, pese a los susurros que me llegaban desde varios puntos del aula. Desde luego a nadie le había pasado desapercibida mi llegada con Valentín, ni mi recogida con maleta incluida la tarde anterior.
—Creo que ya hay apuestas sobre mí —les informé a mis amigas h







