Miré a mis alrededores, buscando una cabellera rojiza que sería fácil de distinguir entre la multitud, aún más con su altura, pero no lo encontré.
¿En verdad se había ido con esa mujer? ¿Se la llevó del escenario? ¿Por qué? Debió dejar que se humillara, tal y como intentó humillarme a mí ahora. Tal y como me humilló en el pasado.
—Señora Ronchester, una vergüenza total lo que dijo la señorita Cecilia. Quiero que sepa que estoy con usted —Se atravesó una mujer en mi camino, tratando de interp