Capítulo 174: La caída de un apellido.
Perfecto. Justo lo que necesitaba, la loca de los Cambridge haciendo un espectáculo en el hospital.
Frunció el ceño, sus ojos mostrando la rabia que la recorría.
Había calculado un enfrentamiento con esa mujer, pero en ese momento no tenía en mis planes que mi mujer hubiera tenido que pasar por un parto tan complicado.
—Quédate aquí —Le susurré a Catrina, quién me miraba con esos ojos grandes y curiosos.
—¿Qué hace esa mujer aquí? —Me preguntó, pero no tuve la oportunidad de responderle