Una punzada cruzó mi vientre… Otra vez.
Suspiré, controlando mi reacción y esperaba que eso aminoraba la sensación. No era doloroso, pero si incómodo, nuevo. Ayer fuimos con el doctor justo por esa razón, pensando lo peor, solo para salir con el resultado de: feto intranquilo.
Solo era la pequeña bebé que crecía dentro de mí, descubrieron cómo funcionaban sus extremidades en desarrollo. Ha estado pateando cada cierto tiempo. A este paso le iba a terminar preguntando al doctor si iba a tene