Minutos después León se había despedido de Troyanos e impaciente había ido nuevamente al encuentro de Gabriela. Lo hubiera hecho nada más llegar, pero ante todo se debía a su posición y había recibido a otros invitados que se hospedarían en palacio y platicado un poco más con Stefano, aunque habían viajado juntos a Durban y durante el vuelo habían hablando largo y tendido de lo que implicaba la vida al lado de mujeres nada convencionales. Lo cierto es que después de un trago, Stefano había dich