No sé cuánto tiempo ha pasado hasta que escucho la puerta del salón abrirse, inmediatamente levanto la cabeza y me encuentro con los ojos cafés de Mei Leing.
Mei no dice una sola palabra, cuidadosamente cierra la puerta del salón y avanza hasta donde me encuentro hecha un desastre con la respiración agitada y lágrimas que no había notado rodando por mis mejillas. Sin abrir la boca en absoluto rodea mis hombros con su brazo y me acerca a ella para abrazarme.
Hay algo en el gesto que hace que tod