Lentamente Derek va volteando su rostro hacia donde me encuentro. Apenas su mirada se topa con la mía me siento empequeñecer, él se ve confundido y desconfiado. De repente no sé qué hacer con mis manos y tengo el presentimiento que mi respuesta no va a gustarle nada al chico de hermosos ojos azules.
—¿Gabe? —La voz de Derek es cautelosa, aunque noto es desconcierto en ella.
—Bueno, verás… en realidad es un poco loco todo. —Derek me da una mirada apremiante para que vaya al punto, así que simpli