El rostro de Derek se ilumina con mis palabras, su cabeza se gira hacia donde Nate está y puedo notar que el rubio está sonriendo y déjenme decirles que esa sonrisa no presagia nada bueno.
―Vamos a hacer un plan y vamos a desenmascarar a ese hijo perra. ―El castaño se ve mucho más relajado que hace unos minutos―. En la casa de Nate después de clase.
Todos nos colocamos de pie y nos disponemos a caminar fuera de la cafetería, a nuestro paso todas y cada una de las personas que están a nuestro alr