DEREK
No he dejado de andar en círculos por toda la casa de Gabriel, mientras que él señor Blanchett se decide a hablar. Hemos llegado desde las siete y treinta de la mañana y en nuestros rostros puede verse que ninguno ha descansado. Tengo un mal presentimiento con todo esto. Hace semanas cuando Gabe me contó que su madre había sido dada de alta del hospital en que permanecía internada pensaba que sería una noticia buena para ella, pero su expresión y la manera en que actuaba me dejo claro que