Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio que había en la casa segura era sofocante. Un lugar blindando con tres mujeres asustadas, nerviosas y ansiosas por noticias, no era una buena combinación. Por mi parte, me encontraba en uno de los dormitorios, sola, apartada de mi hermana y la madre de Lucciano.
Ellas prefirieron quedarse en la sala, pero yo no podía estar cerca de Gian







