Luego de que la familia Neizan y la familia Oslo los felicitaran formalmente, los recién casados regresaron a la mansión., sin embargo, aquella vez era diferente.
Porque esta era la primera vez que cruzaban aquellas puertas como marido y mujer.
Lucya avanzó tomada del brazo de Vladimir y se detuvo apenas atravesó el umbral del gran salón, fue una pausa involuntaria, como si el aire hubiera cambiado de densidad, como si algo invisible le hubiera sujetado el corazón, durante unos segundos simpleme