A partir de ese momento, el tiempo comenzó a transcurrir de forma más normal para la pareja, ya no vivían cada segundo como si fuera el último consumidos por la pasión, mucho menos esos segundos se les hacían eternos, entre discusiones, porque estas ya no existían, ya no había recelos, ya no era Vladimir intentando imponerse sobre Lucya, ni Lucya deseando huir de Vladimir, pero sin embargo, los susurros dentro del clan continuaban, e incluso personas ajenas al clan Neizan habían comenzado a hab