Clara acepto, pero con una condición: Que sea su esclava sexual por un rato. Supuestamente tenía una fantasía en mente. Que me deje llevar y toda la cosa.
Bueno, es la última que queda, vamos a ver en que termina esto.
Cerré mis ojos y me relajé sintiéndome completamente cómoda y estando firmemente atada de manos y pies a aquella cama. Me sentía muy excitada sintiéndome totalmente abandonada y con la serenidad de no tener responsabilidad alguna durante este tiempo.
En realidad, al intentar desa