01-11 Jueves
Me desperté al día siguiente con la luz del sol colándose por las rendijas de la cortina. Cogí el móvil y vi un mensaje de Christian. “Buenos días, Ariel. No voy a la empresa por la mañana, pero cualquier cosa, estoy aquí.”
Sonreí, sintiendo un calor familiar en el pecho. Le contesté rápido: “Está bien. Gracias por avisar. Cuídate.”
Me levanté y empecé a prepararme para el día. Mientras me lavaba los dientes, mis pensamientos volvieron a la noche anterior.
La forma en que Christian