Luca se despertó con un latigazo de dolor en la cabeza. No sabía cuánto tiempo había estado inconsciente, ni dónde estaba. Lo único que veía era oscuridad. Intentó moverse, pero sintió una presión en el tobillo izquierdo. Bajó la mirada y vio su tobillo izquierdo encadenado, con una cadena larga que estaba sujeta a la pared de metal.
—¡Maldición! —exclamó, furioso. ¿Dónde los había llevado Raphael? ¿Qué había hecho con Anastasia? El temor se apodero de él sin saber de ella, sin poder hacer nada