No Sabes Cuanto Deseaba Esto...
Luca protegió a Anastasia con su cuerpo, mientras buscaba su arma con su mano en su espalda. Gruñó al percatarse que se le cayó cuando tomo Anastasia en sus brazos.
Los hombres de Raphael los rodearon, dos de ellos traían sujeto con correas a dos perros que no dejaban de ladrar.
La carcajada burlona de Raphael fue más fuerte que los ladridos de los perros.
—No saben cuanto deseaba esto —dijo Raphael al estar cara a cara con Luca —tenerlos para hacerle pagar, tú —miró a Luca —pagaras las atencio