Capítulo 7: El balance.
Salí de la cabaña, percatándome de que había escampado, y corrí, mientras Ivar me seguía, acelerándose, molesto con la situación.
- Espera – me pidió, deteniéndome junto a un árbol, se parecía a aquel en que nos detuvimos una vez – no te vayas así – insistió, mirando hacia mí, mientras sus ojos comenzaban a volverse oscuros – no volver&eacut