El farsante

Justo Lara miró a María Victoria y Juan José concentrados en sus reflexiones después de su profunda conversación, y bajó, sereno, a dar indicaciones precisas a sus moderadores.

María Victoria lo esperó durante una hora en el balcón, sin poder sacarse esas palabras de la mente.

-Dijiste que estarías fuera por una semana.- le recordó la detective a su delincuente cuando se sentó a su lado.

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