Mundo de ficçãoIniciar sessãoPasados tres meses y dieciocho días de la muerte de Luna Andreina se mantenía serio, sin decir una palabra, con el plan listo de su venganza para el asesino de su novia, pero con la caja del corazón incómoda y obstinada, sin fuerzas para ejecutarlo. A veces gritaba tan fuerte que las paredes hubieran querido tapar sus oídos, cuando despertaba luego de haber soñado con ella. Encendía la televisión y veía las noticias de asesinatos,







