58. LOS CHICOS ENAMORADOS.
POV. LUCÍA.
Afuera la lluvía caía a cántaros, parecía que el cielo estaba llorando junto a mí.
— Lu-Lucía — Sebastián me llamó y yo simplemente no podía dejar de mirar por la ventana.
— Esa mañana me desperté con una jaqueca terrible — reí —. Sin embargo sobre la mesa, junto a la nota dejaste un vaso con agua y varios analgesicos.
— Sí — Sebastián se quitó el saco y lo tiró a un lado de la habitación.
Afuera aún era oscuro, eran casi las 4 de la mañana.
— Toda mi vida ha sido una farsa — reí de