109. MI CONDENA - 2.
POV. DANTE.
— Carajo, Mila.
— No se que esta pasando, pero yo también lo quiero…
Y entonces sus labios, esos preciosos labios soltaron las palabras que hicieron que mi mente se desconectará por completo de mi cuerpo.
Me prendí de ella, de su cintura, de sus nalgas, de sus pechos, los bese, masajee y mordí, sus pezones eran como dos copos de azúcar, deliciosos, suaves, no quería liberarlos, y cada vez que su espalda se arqueaba para que yo pudiera tomar más de ellos, mi mente viajaba a la luna y