Mundo de ficçãoIniciar sessãoTodos sus hermanos lo miraban con incredulidad, como si las palabras de Fabrizio fueran sacadas de una historia imposible de creer. Sin embargo, el jefe de la familia continuaba su relato con un tono grave, marcado por la mezcla de emociones que aún lograban afectarlo al recordar.
—Según los guardias que cuidan de mi hija Fiorella, ellos la llamaban y gritaban mientras corrían hacia ella —continuó Fabrizio, conteniendo la emoción en su voz,






