Mundo ficciónIniciar sesiónGuido, después de llevar a Cecil junto a Cristal, que duerme con el bebé, regresó para hablar con su hermano. Gerónimo le pidió que lo siguiera. Caminaban despacio hasta la oficina que tenían en la empresa; entraron y se sentaron frente a frente.
—Me estás asustando, hermano —susurró Guido a su lado. —Guido, tengo que irme lejos —le dijo Gerónimo, mirando la expresión interrogante de su hermano—. Si sigo aquí, toda la familia corre peligro. No van a parar hasta que me atrapen.






