184. UN ACUERDO TÁCITO
La noticia trajo un alivio inmediato a Maximiliano. Aunque la preocupación nunca se disipa del todo en las aguas turbulentas de las intrigas familiares, saber que su hermana y Gerónimo estaban bien era suficiente para calmar su mente por el momento. Una vibración en su bolsillo hizo que sacara su teléfono secreto y sonriera. Cristal le había enviado un mensaje asegurando que estaba bien. Le respondió enviando el número fijo de la casa.