152. TODOS EN ALERTA
Asiri se acercó y contempló la imagen que le señalaba su amigo. Torció el rostro en una mueca; toda la molestia que tenía regresó de golpe. Tomó aire unos momentos antes de contestar.
—Sí, es una conocida mía, y una loca enamorada de Gerónimo. Acabo de estar ahí, en esa cafetería, con ella. ¿Por qué? —preguntó, frunciendo el ceño.
—¿Conoces a este tipo? —continuó preguntando Darío, sin responder todavía.
—No, es la primera vez que lo veo. ¿Quién es? —quiso saber Asiri, preocupada al ver l