131. CONTINUACIÓN
Otra vez Coral se queda admirando a Maximiliano, el hombre que se transforma en un león cuando se trata de defender a alguien a quien ama. Pensaba en si algún día ella tendría a alguien que la amara de esa manera, aparte de su familia y Vicencio. Su mirada bajó, sintiendo celos de las personas a las que él amaba así, con un amor visceral y penetrante.
—Pues Gatito, no podemos dejar que se nos escape. Tenemos que atraparlo. Pondré a mi gente a rastrearlo. ¿De acuerdo? —dijo enseguida, decidid