Mundo ficciónIniciar sesiónLa voz de un hombre interrumpe su conversación, y ellas se giran para ver llegar a un hombre algo grueso, que se acerca con los brazos abiertos, con la intención de abrazar a Cristal. Esta se esconde detrás de su madre.
—¡Buenos días, Luciano! —lo saluda Stavri, alargando su mano y protegiendo a Cristal. —Mi suegra, ¡qué gusto me da verlas aquí! No podía creer a mis ojos. Agapy, soy yo, Luci






