Sus débiles llantos me despiertan y sin abrir los ojos tomo el pequeño traste con leche y la jeringa para comenzar a alimentarla. Afortunadamente no tarda mucho en comenzar a comer y le gusta ser alimentada, eso me tranquiliza.
Miro el reloj y son las 4:40 de la mañana, en poco tiempo estaré despierta y preparando el desayuno, la comida y la cena de la familia Baker. Hoy es un día importante para ellos.
Escucho un par de pasos y eso me hace ponerme un tanto nerviosa, luego como abren la puerta