Siento mucho frío y es cuando me despierta de golpe el llanto de la pequeña criatura en mis brazos. Casi por inercia tomo la jeringa y la lleno de leche para después alimentarla hasta que queda satisfecha. Luego la coloco dentro de mi maleta para después salir en dirección a la ducha.
Mi ropa está muy fría pero ha dejado de estar mojada. Me deshago de las prendas y empujo mi cuerpo hacia la ducha caliente, el sentimiento me reconforta. Me mantengo por no sé cuánto tiempo, hasta que he dejado de