Calma.
Agustín converso a gusto con Abigaíl, ella le contó muchas cosas íntimas de su familia, cosas que eran ajenas a los demás.
Cerca de las siete de la noche, Josefina les aviso que la cena estaba lista, todos se sentaron en la mesa y compartieron una agradable charla.
Agustín estaba a gusto, conversando con Felipe, esposo de Josefina, quien es un médico muy influyente.
Abigaíl se sentía feliz, había aclarado las cosas con su familia y también con Agustín, todo era perfecto, su trabajo, su noviazgo