Aprobado.
Ese día, Abigaíl y Agustín, se dedicaron a amarse, querían y necesitaban recuperar el tiempo en el que estuvieron separados.
…
Agustín.
Mi humor cambió del cielo a la tierra, me sentía lleno de energía y supermotivado, le hice el amor a mi hermosa princesa como nunca, saboree cada rincón de su cuerpo, mientras gemía mi nombre.
Estaba decidido hacer las cosas bien, le demostraría que a mi lado podía ser feliz, nunca más permitiría que se alejara de mí.
— Pudiste descansar— le pregunté cuando abr