Mundo ficciónIniciar sesión—¡Muchas gracias! —Eddie tomó el café de las manos de la linda chica y le regaló otra gran sonrisa— ¡Lindo día! —Ondeó su mano en despedida, tomando por sorpresa a la apenada mujer, quien devolvió el saludo con sus mejillas enrojecidas.
Su acción lo distrajo por más tiempo de lo normal, olvidando prestar atención al frente y chocando con la persona que venía desde su derecha,







