"Aún no sé qué nombre darle a lo que siento, pero sé que mi corazón reacciona cada vez que me miras."
Kaiden
El hospital huele a desinfectante. A sangre. A miedo.
Estoy sentado en una de esas sillas incómodas, con los codos apoyados en las rodillas y las manos entrelazadas en una presión desesperada.
No puedo dejar de ver mis manos. Todavía hay rastros de su sangre en mis dedos.
Mis uñas se clavan en la piel de mis palmas. No me importa el dolor. Es lo único que me mantiene en este maldito luga