"Aún no lo llamo amor, pero cuando me miras así, siento que podría serlo."
El camino hacia la casa de Kaiden se siente más pesado de lo normal. No hablamos mucho, pero la tensión se cuela entre nosotros. Kaiden mantiene la vista en la carretera, con los nudillos blancos sobre el volante, y yo me aferro al asiento, sintiendo que algo se avecina.
Cuando llegamos, la casa luce exactamente igual que siempre. Elegante, impecable, con esas enormes ventanas que ocultan demasiado. Pero al cruzar la pue