"Cuando una persona muere, mueren millones de corazones"
Paige Gilmore.
La brisa nocturna soplaba suavemente, arrastrando el crujido de hojas secas que caían de los árboles cercanos. El fuego chisporroteaba, enviando destellos dorados y anaranjados hacia el cielo estrellado, como si intentara establecer un diálogo silencioso con el infinito. Me acomodé en la silla plegable, disfrutando del calor que emanaba de las llamas, un abrazo invisible que me hacía sentir cálida y en paz.
A mi lado estaba