Zack no podía creer lo que sus ojos veían.
Era una niñita idéntica a Moira, pero también muy parecida a él. Innegablemente parecida a ambos. Innegablemente su hija.
Y era una bebé. Debía tener unos tres años. Su edad cuadraba, por si le quedaba alguna duda, aunque claro que no era tan idiota como para no ver lo obvio.
Era su bebé. Tenía otra hija…
Zoe. Su pequeña Zoe…
Estaba arrodillado abrazándola, porque su bebé sabía que él era su padre y parecía contenta con la idea, así que aprovechó y se