—Muy bien, clase, hoy tenemos una alumna nueva. No olviden ser amables. Entre, señorita Jineo.
Insegura, Lutxi ingresó a su nueva aula de clases, echando un breve vistazo a sus nuevos compañeros antes de mirar a la maestra. Ella era alta, de cabello negro atado en un bollo y flequillo recto, no tenía una mirada tan dulce como su maestra anterior, pero parecía buena.
—Eh, hola. —Agitó una mano hacia sus compañeros, sonriendo con nerviosismo.
—¿Quieres presentarte a tus compañeros?
—Umm… claro… —