Había pasado una semana desde su encuentro con Zack y Moira aún sentía que su mundo se había desestabilizado por completo.
No podía dejar de pensar en él y en todo lo que le dijo.
Una vez pasada la bruma de su ira, se dio cuenta de que Zack estaba actuando como si…
—¡MAMI! —Salió de sus pensamientos cuando Zoe se le lanzó encima, llamando la atención de sus compañeras de trabajo en su hora de descanso—. ¿Podemod jugar afuera? Por favor. —La miró con sus grandes ojos color índigo llenos de súpli