—Mandy McNeal… Al fin te descubrí… —Lutxi sonrió llena de furia—. Creíste que nadie te descubriría, que todo te salió perfecto, creíste que eras intocable y nadie podría superarte… Eras muy cautelosa al cuidarte de mi padre… pero nunca pensaste que debías cuidarte de mí.
—¿De qué se supone que hablas, niñita? —La miró con ira, pero algo de miedo escondido en lo profundo de su mirada.
—Hackee tu computadora, tu celular y tus redes sociales, principalmente. Y sé que has estado experimentando co