Yelena
—Jason,¿qué haces aquí? —pregunté extrañada.
—Hola Luna.Alfa —su formalidad me hizo entender que estaba ahí en calidad de beta —.El preso ya está listo.
—Gracias , beta.
El moreno se echó hacia un lado para que pudiéramos entrar.Izan lo hizo primero y después lo hice yo.
La sala era pequeña, sin ventanas, de piedra y cemento como el resto de la edificación y con un fuerte olor férreo que identifiqué al instante como sangre.
En frente de nosotros se encontraban tres cubículos con rejas qu