Izan
¡Tenía un hijo!.¡No podía creerlo. Había encontrado a mi pareja y ella me había dado el mejor regalo del mundo,¡un hijo.!
Cuando vi al pequeño rubio corriendo hasta abrazarse a las piernas de Yelena me quedé en shock.Supe al instante que ese niño era mío.¡Era una copia exacta a mí!. No olía a lobo, al igual que mi pareja, cortesía de la bruja que los acompañaba ,supuse.
Mi instinto y Zeus me gritaban que agarráramos a nuestra pareja y a nuestro hijo y volviéramos a la manada pero tenía