—Solo aléjate, Zaida —impuso—. Le daré trabajo extra para que tenga algo que hacer en lugar de estar perdiendo el tiempo aquí. —Él me ayuda con las cosas del santuario, eso no es ninguna pérdida de tiempo —declaró—. Además, no por ser el futuro Beta de la manada tienes derecho a darme órdenes. No tengo porqué escucharte, así que, si me disculpas, tengo mucho que hacer.
Zaida le dio la espalda y se dispuso a entrar al templo, cuando Yarden la tomó de la mano para detenerla. Esto la sorprendió ba