HOMBRE 2. Capítulo 19.
—Yelena está en peligro y siempre lo estará si no la llevo al lugar donde nos prometieron protección.
—¿Qué lugar es ese? —quiso saber el demonio, interesado.
Ella torció el rostro en una mueca de incomodidad.
—No sé, no me dijeron dónde está, pero debo llevarla con las personas que nos guiarán a ese sitio. Ellos son los únicos que pueden protegerla de Belfergor.
Él también dejó los cubiertos dando por terminada su comida y apoyó los codos en la mesa para entrelazar las manos frente a su rostro