HOMBRE 2. Capítulo 14.
—¡Qué horror! No podemos permitir que esas puertas se abran nunca más.
—En eso trabajamos muchos —reveló en medio de un suspiro y dando por finalizada su cena.
—¿Tú también quieres evitar que eso pase? —consultó la chica con recelo.
—No solo yo. La mayoría de los demonios impuros que habitamos la tierra luchamos para que los superiores dejen de hacer estragos. Ellos no solo dominan y pisotean a los humanos, también a nosotros; y a los mestizos, a los hechiceros y a cualquiera que consideren inf