HOMBRE 1. Capítulo 47.
Aunque Iván había diseñado un mapa y estudiado la seguridad de la guarida con ayuda de testigos y de expertos, él debió suponer que un lugar tan importante como la sala de los tesoros tenía que poseer no una, sino varias capas de seguridad, como las que él utilizaba en su mansión.
Los demonios no eran tan tontos como para dejar sus valiosas pertenencias sin la suficiente seguridad y teniendo a muchos humanos codiciosos trabajando cerca.
—Y ahora, ¿qué hacemos? —exclamó Yelena.
—Teletrasportarno