Antes de ir al supermercado, fuimos hasta el club y recogimos mi auto. En un principio pensé que las cosas estarían tensas entre nosotros luego de los besos que nos dimos en la noche, pero nunca me había sentido tan cómoda en compañía de alguien.
Holden me desespera, su descaro no tiene límite y es tan elocuente que termino creyendo en cada una de sus palabras. Pero hay algo en él que me llama con fuerza y a la vez me grita que me aleje antes de caer en su red y no encontrar salida alguna.
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