Aedus y Maxwell no se acercaron ni hicieron el amague de saludar desde lejos, simplemente se dedicaron a irse en cuanto terminaron de hablar con Holden. No es que estuviera esperando que se acercaran y compartieran con todos nosotros, pero se me hace tan extraño que estén aquí, sobre todo Aedus. No hace falta ser adivino para darse cuenta que detesta estar entre la multitud, entre otras cosas, me he percatado de que le gusta vagar por las sombras.
Holden se acercó a todos y saludó como de costu