La boda resultó ser demasiado privada y simple.
A pesar de las decoraciones y el sitio especial designado para la gente, solamente acudieron alrededor de veinte personas y todos conocidos de Erich Falkenheim, que eran socios suyos y pertenecían a la élite sangrienta de narcotráfico vecino, que no eran amigos realmente, sino rivales amistosos que estaban a la espera de cualquier error para atacar a la yugular sin miramientos..
Annelise tenía que estar sonriendo en todo momento, fingiendo una fel