No me desafíos.
Itzel.
La ira corroía todo mi ser, pues no podía tolerar que esta don nadie viniera hasta aquí e insulte el nombre de mi padre. ¿DE DóNDE CARAJOS SACABA LAS MALDITAS AGALLAS?
—¿QUIéN TE CREES QUE ERES? —grite con la furia que me envolvió mientras mis pies avanzaban con determinación hacía la maldita mujer.
—¡SERÉ LA FUTURA LUNA DE ESTA MANADA! Por tanto, tengo todo el derecho en opinar y decir que ese León negro no es más que un impostor —respondió mientras daba unos pasos atrás, creyendo que c